¿Eres de los que sufren pánico cuando tienen que hablar en público? Aquí te dejo unos cuantos recursos para vencer el miedo escénico y conquistar a tu audiencia con tu discurso

Sentir nervios antes de hablar en público no es solo normal sino necesario. Que te atenacen, NO. Si no puedes dominar tus nervios antes de una presentación, sientes sudores fríos, tienes tendencia a enrojecer, te cuesta encontrar siempre las palabras adecuadas…debes aprender a controlarlos.

¿Quieres saber cómo superar el miedo escénico?

  • Entendiendo porqué tenemos miedo a hablar en público
  • Aprendiendo cómo superar el miedo escénico con la gestión de los nervios
  • Dominando el contenido y sabiendo cómo comunicarlo.

¿Por qué pasa?

Nuestro cerebro se compone de 3 partes. El cerebro reptiliano; que se ocupa de nuestra reacciones instintivas e irracionales, el cerebro límbico que concierne a las emociones y el neocórtex que afecta a la parte racional.

En el cerebro reptiliano, el guardián de nuestros instintos, habita la idea ancestral que estar solo delante de un grupo es sinónimo de estar amenazado. Racionalmente sabemos que no es así, pero no podemos evitar sentirlo y ponernos en alerta. Estas emociones debemos controlarlas para perder el miedo a hablar en público y es necesario hacerlo con acciones que afecten al cerebro reptiliano y que de un modo también instintivo nos calmen.

Al mismo tiempo el neocórtex, también se siente incómodo. La parte racional de nuestro cerebro no entiende hablar en público como algo cotidiano y no está tranquilo; lo habitual es tener conversaciones con feed back, preguntas, intercambio de opiniones, silencios etc. Por eso, por ejemplo, cuando alguien nos pide unas palabras para hacer un brindis nos sentimos incómodos.

Lo más sencillo para vencer el miedo escénico y tranquilizar a nuestro cerebro, es interactuar con tu público como si en lugar de estar haciendo una presentación fuera una charla cotidiana.

Estos son los recursos más efectivos que debes integrar en tu comunicación para saber cómo perder el miedo a hablar en público 

Posición corporal. Erecta y con los hombros abiertos, Esta posición segrega testosterona que afecta positivamente a tu confianza y determinación.

Beber agua. Envía una señal instintiva de tranquilidad a tu cerebro. Los animales solo beben agua, cuando se sienten seguros.

La sonrisa. Predisponerse a sonreír, y no hablo de la sonrisa nerviosa, es una manera infalible de conectar con tu público. Y si notas que conectas los nervios se minimizan.

Las pausas. Sostener el silencio, aunque de vértigo, transmite domino del escenario, seguridad y credibilidad ante tu audiencia. Párate a pensar que sensación te transmite un ponente que es capaz de pausar su discurso. La gestión de las pausas es una de las claves principales para superar el miedo a hablar en público, generar atención y despertar interés de tu interlocutor o público.

Preguntar para empezar. Hacer una pregunta cambia el foco de atención de ti al público, genera un clima de intercambio comunicativo que relaja el neocórtex. Además, es una excelente manera de captar la atención del auditorio.

Calentar la musculatura. Al igual que antes de hacer deporte, en la oratoria, la musculatura del aparato fonador debe calentarse siempre que sea posible antes de salir a hablar en público. Practicar un trozo del discurso con un bolígrafo en la boca ayudará; te obligará a vocalizar mejor y tener la musculatura apunto. Si quieres incrementar la dificultad del ejercicio, trata de decir un trabalenguas con el bolígrafo.

Respiración. Respirar por el diafragma, tomando aire 5 segundos, aguantándolo 3 segundos y soltándolo durante 5 segundos te relajará. Pon la mano sobre la barriga para asegurarte que coges el aire desde el diafragma.

Memorizar el principio y el final. Son los 2 momentos en los que tendrás toda la atención de tu audiencia. Especialmente importante es tener aprendido al dedillo el principio. Es cuando la gente sacará una primera impresión de ti y debes asegurarte que es buena. Si no deberás nadar a contracorriente el resto de tu presentación. ¡La primera impresión es clave!

Ellos no saben qué les vas a decir. Si te olvidas de decir algo que tenías preparado durante tu discurso, evita dudar o retroceder. Si lo tienes que hacer porque la información es trascendental y no puedes prescindir de ella, entonces hazlo con total naturalidad.

Lleva un esquema con los puntos principales y tenlo a mano. Si te quedas en blanco pon el vaso de agua cerca de ese esquema, haz ver que tienes tos o carraspera y al ir a beber agua con una rápida mirada al esquema volverás a retomar el hilo sin problemas.

Ahora que ya sabes porque sentimos nervios antes de hablar en público y cómo superar el miedo escénico, estás preparado para explotar toda tu capacidad comunicativa. Lee nuestro blog y adquiere los conocimientos que te permitirán comunicar con seguridad y eficacia.