La marca de coches BMW provocó un cambio en la manera de hacer publicidad con este multipremiado anuncio. Han pasado 15 años y a pesar de eso, sigues recordándolo como si fuera ayer.

 

 

¿Qué hizo BMW? En lugar de hablar del vehículo o al prestigio social de la marca, centró todo el mensaje en la sensación que transmite conducir un BMW. La marca alemana sedujo al cliente desde el corazón antes que desde los hechos. Este recurso lo utilizó Pitu Abelardo entrenador del Sporting de Gijon después de una derrota 2 a 0 contra el Granada que les dejaba al borde del descenso. El técnico asturiano explotó contra el árbitro. Sus quejas son más que discutibles, pero su oratoria arrancada desde las entrañas es la más persuasiva que existe. Abelardo, sin ser probablemente consciente, construye un discurso impecable con una de las microestructuras más utilitzadas para hablar en público si tienes que improvisar un discurso: Inicio, nudo y desenlace. 

 

Inicio (situación). Abelardo nos pone en antecedentes para prepararnos a nosotros, la audiencia, para empatizar con su causa: “111 años de historia, somos el equipo de los guajes, no hemos podido fichar ni el año pasado ni este. Tampoco me han sancionado en este tiempo”.

 

 

Nudo (Problema). Para emocionar el técnico asturiano eleva el tono de voz al mismo tiempo que va acelerando el ritmo de su discurso a medida que avanza en la explicación del nudo. Repite las palabras clave “robado”, “vergüenza”, “rabia”, “no nos lo merecemos”. Dibuja imágenes con sus palabras para seguir empatizando con nosotros “estos críos están en el vestuario llorando de rabia”. Nos hace visualizar donde están y donde pueden acabar “con arbitrajes como el recibido en el partido de hoy”. El lenguaje corporal y paraverbal de Abelardo es acorde con el contenido.

 

 

Desenlace (Mensaje universal). Abelardo lanza el mensaje que resume su enfado “No nos lo merecemos, ha sido una vergüenza lo de hoy pero a pesar de todo vamos a mantenernos en primera”

  

 

El Sporting se salvó en la última jornada y este domingo el Pitu Abelardo, empezará su segunda temporada al frente del equipo. Abelardo necesitará toda su capacidad de liderazgo para volver a repetir  sin dinero y con una plantilla muy joven la hazaña. Su emotiva comunicación le ayudará porque comunicar no va de contar ideas sino de emocionar con ellas. Las palabras se olvidan, los sentimientos perduran.